India ‘ 17

Despedida en el aeropuerto de Madrid.

Acogida en La Salle Tuticorin

18.07.2017

Nos encontramos en el primer colegio fundado en la India. Es una suerte para nosotros estar aquí en una pequeña comunidad con seis hermanos.

Clara,Pablo,Luis, Sonsoles,Hno.Arsenio,Patri  y Sara se encuentran a punto de descubrir lo que hay detrás de las cientos de sonrisas que han que han visto desde el autobús que les traía aquí del aeropuerto.

Acogida Aeropuerto Madurai,India.

 

Por la mañana conocemos por dentro y por fuera las aulas.

Por la tarde en una gran final de fútbol en la que nos hacen partícipes y nos hacen entrega de un collar con significado de honor y bienvenida.

Recibimiento con collares y con los Hermanos de la Comunidad.

 

Ganador del partido de Futbol La Salle Tuticorin

Una bonita suelta de palomas y un gran aplauso que hace que nos sintamos como en casa.

Mañana empezaremos nuestra nueva rutina, encaminando los pasos a la labor que tenemos en mente y por la que estamos aquí.

Un abrazo fuerte.

Live Jesus in our hearts.

SAWASDEE (“BIENVENIDOS”)

Parecía que no iba a suceder pero como todo, al final, llegó. Llegó el 17 de julio, momento de coger el avión y poner rumbo a Tailandia los cinco locos que hemos querido empezar a ser parte del paisaje. Tras  catorce horas y dos vuelos, aterrizamos en Bangkok donde fuimos recibidos por los Hermanos del colegio de La Salle.

Una primera noche en la ciudad nos sirvió para descansar e ir conociendo la cultura tailandesa para, a la mañana siguiente , recorrer las seis horas de camino hasta Shanglaburi donde nos esperaba el Hermano Víctor, encargado desde hace cincuenta años del proyecto de las Escuelas de Bambú.

El proyecto ha crecido mucho durante la última década; a nuestra llegada nos hemos encontrado un colegio con dos edificios donde se proporciona educación primaria a los niños y jóvenes de la zona. Además, está el hogar “Blue Sky Home” donde residen 31 niños y niñas de diferentes edades.

El recibimiento ha estado plagado de sonrisas, pese a las modestas condiciones de las instalaciones es impagable la sonrisa de los pequeños tailandeses, birmanos y demás pequeños de otras nacionalidades.

 

Estos primeros días están sirviendo de conocimiento del entorno y de las labores que vamos a realizar, principalmente, el cementado de un camino que ayudará a que los camiones en los que acuden los niños a la escuela tengan mejor acceso, y el refuerzo en los conocimiento de inglés de los alumnos. 

Repartiremos nuestra tarea a lo largo de la semana, intentando compaginar el clima (aquí es época de lluvia) en los trabajos de campo y el trabajo en las clases.

Nos espera un mes intenso de trabajo y de emociones pero ya estamos recibiendo los primeros frutos en forma del cariño que nos dan todos los pequeños, haciéndonos sentir como en casa desde el primer día. Poco a poco, paso a paso, esperamos ir construyendo un vínculo que nos una a ellos por mucho tiempo.

Con el paso de los días podremos ir contando más sobre nuestras vivencias en tierras tailandesas, pero esperamos que estas breves palabras y fotos hayan servido como resumen de nuestra llegada.