PINTANDO FUERTE

El pasado martes comenzamos nuestra aventura hacia Benín. Un país desconocido para nosotras hasta el momento. A nuestra llegada el H. Paco nos esperaba con mucha ilusión y un colorido traje típico beninés.

En el viaje de Cotonou, ciudad en la que aterrizamos, a Bohicon, no podíamos retirar la mirada de aquello que nos íbamos encontrando en el camino. Tras casi tres horas de viaje el H. Marius, H. Gil nos acogieron dispuestos a compartir esta gran experiencia que comenzaba.

En primer lugar, visitamos la escuela secundaria situada junto a la comunidad de hermanos de la Salle y un centro de oficio para mujeres en el que trataban el anacardo. A continuación, nos dirigimos a nuestro principal objetivo del proyecto: La Salle International Catholic School. El recorrido al colegio nos permitió tomar contacto con el entorno y sus habitantes. Es una escuela en construcción destinada a alumnos de “Maternelle” (infantil) y “Primaire” (primaria). Está situado en una zona nueva, lo que implica que los residentes de los alrededores desconozcan la existencia de dicho centro.

Al día siguiente nos pusimos en marcha realizando labores de pintura de la tapia de la fachada del colegio con la ayuda de Clemente, nuestro maestro pintor. La visita de las hermanas Guadalupanas desde Akassato a la comunidad fue auténtico regalo ya que pudimos compartir con ellas nuestras ganas e ilusión.

Por las tardes nos dedicamos por completo al acercamiento de los niños, conociendo sus familias, costumbres y realidades. Para ello, desempeñamos divertidos talleres y juegos en las instalaciones del colegio. Como hemos mencionado, se trata de una nueva escuela y, poco a poco, vamos ganando la confianza de pequeños y mayores. Como os podéis imaginar, esto supone un gran reto no solo a nivel lingüístico sino también cultural. Sin embargo, no todo es dificultad, en ello encontramos un enriquecimiento personal que invade nuestros corazones.

En nuestra primera semana hemos tenido la suerte de acompañar al Hermano Paco en la celebración de su cumpleaños. El ambiente de fiesta ha inundado la comunidad y los hermanos/as nos han hecho participes de sus bailes y tradiciones.

La semana culminó con la vista al museo histórico de Abomey y al dispensario de las Hermanas de la Asunción. Junto a esto, la visita al mercado y la misa del domingo nos permitió acercarnos aún más a las costumbres y a la cultura del lugar.

¡Nos vemos la siguiente semana! Au revoir!

 

Descubriendo Akassato

Buenas tardes a todos, somos los voluntarios del proyecto Akassato-Benín ( Paula, Sara, Borja, Andres, Arantxa, Alberto). Llevamos una semana en África, aunque parece que llevamos más tiempo.

Los días aquí son intensos pero bonitos y el grupo se ha adaptado al estilo de vida del país muy rápido.

Tras un día de viaje, el lunes 16 de junio poníamos pie en el aeropuerto de Cotonou, donde el hermano Rodri nos esperaba a las 5 am. Partimos hacia la comunidad, llenos de ilusión y mucha incertidumbre.

El lunes amaneció tranquilo, nos enseñaron el cole y tuvimos la primera toma de contacto con la realidad de Akassato. La gente aquí es muy hospitalaria y atenta. Nuestra labor consiste en pintar los muros del colegio por la mañana y por la tarde actividades y juegos con los alumnos/as del cole.

Es increíble el cariño y alegria que nos dan. Nos hacen sentir muy queridos y en la comunidad estamos como en “casa”. Además hemos tenido mucha suerte de haber conocido a nuestro “amigo” Edmundo, profe de español de La Salle. Nos apoya en todas las actividades y nos ayuda a comprender la realidad que viven aquí y el gran trabajo que realizan cada día.

En esta primera semana, hemos estado muy compenetrados como grupo y esto ayuda a que la convivencia en la comunidad, en el cole y con los niños sea muy positiva. De la misma manera, nos sentimos muy afortunados al darnos cuenta de lo mucho que recibimos unos de otros y lo bueno que aportamos cada uno.

No obstante, no todo es trabajo; también tenemos tiempo de ocio en el que aprovechamos para conocer más profundamente la cultura de Benín y entender sus costumbres y formas de vida.

El fin de semana hemos visitado Ouidah gracias a Edmundo y al hermano Rodrigo que nos acompañaron. Vimos la catedral y el templo de vudú; donde nos hicimos fotos con unas serpientes muy amigables.  Más tarde fuimos a la playa y finalizamos la visita en la puerta de No Retorno, donde los esclavos partían hacia América.

Para concluir la semana, hemos compartido juntos la misa y algunos momentos de intercambio cultural: trajes africanos y paella unidos por el cumpleaños del hermano Dennis. Juntos hemos disfrutado de un bonito día.

Deseando contaros las próximas aventuras!!

Aterrizando en la India!

7.30 am. Terminal 1 del aeropuerto de Barajas. Últimos abrazos, y alguna que otra lagrimilla de despedida. Cargados de ilusión emprendemos una experiencia que seguro marcará nuestras vidas, aunque aún no nos hacemos a la idea de todo lo que nos espera.

Tras 24 horas de vuelos, pasando por Abu Dhabi y Mumbai, llegamos al fin a nuestro primer destino: Calcuta. Allí nos esperaba Pushpa, una de las hermanas de la congregación que nos acogería esos días. Con los collares de flores de bienvenida y montados en taxi, tuvimos nuestro primer contacto con el caos tan particular y difícil de describir de esta ciudad: colores, olores, pitidos, sonrisas, miradas… Al final de estos días encontramos algo de sentido en medio de este caótico desorden.

Pushpa nos mostró la gran obra de la madre Teresa de Calcuta. Visitamos varios de los centros que esta influyente mujer inició: orfanatos y residencias de enfermos y ancianos. En definitiva, centros de cuidado de los marginados y más desfavorecidos de la sociedad india. Nos sentimos muy impactados e incluso impotentes ante esta situación. Sin embargo, también nos llevamos un buen sabor de boca al ver la labor del inmenso número de jóvenes voluntarios de todas partes del mundo, a los que desde este momento admiramos profundamente. Ellos son luz dentro de esta oscura realidad.

La hermana también nos concedió la oportunidad de visitar algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad: el memorial de la Reina Victoria, la catedral de St. Paul, varios templos jainistas… En todos ellos, nos sorprendió ver cómo nuestro color de piel les llamaba tanto la atención, hasta el punto de pedirnos algún que otro selfie.

Cuando nos estábamos empezando a acostumbrar a todo esto, nos tocó dejar atrás Calcuta para empezar nuestro verdadero cometido en la India aunque pasando primero por Madurai. Allí nos dió la bienvenida el hermano Reagan, quien, al ritmo de Shakira, nos condujo hasta Nagapattinam. Aquí se desarrollará nuestro proyecto en las próximas semanas.