Conociendo nuevas realidades…

Durante esta semana, algo dentro de nosotros estaba cambiando. Todo a empezado a dar vueltas en nuestras cabezas, y nos hemos topado con sentimientos muy dispares.

Hemos realizado los diferentes talleres en casa joven que se nos propusieron y en los distintos talleres encontramos gente distinta que nos mostraba su realidad y que nos enseñaba algo nuevo. Ellos se nos abrían cual libro, y nos dejaban impresionados con cada historia, cada forma de vida. Desde una familia destrozada que seguía luchando, hasta personas que no creían poder caer más bajo y nos mostraba una gran sonrisa al vernos cada mañana.

Aunque no todo fue hacer talleres, también fuimos a ayudar al barrio. Lugar donde se están reconstruyendo todos los juegos de el parque; desde lijar y pintar hasta colocar estos juegos y que los niños disfruten de ellos. El barrio es un lugar distinto, donde hay desde casas hechas con chapas hasta casas realizadas con buenos materiales. Un lugar donde la lluvia llena las calles enteras y las inunda a la vez que destruye hogares al no tener un buen sistema de alcantarillado. Pero esto no solo impide a los coches a no moverse, sino que también deja a pibes sin poder ir a la escuela  o sin dormir por achicar agua para que no se ahoguen. La lluvia es capaz de llenar un casa entera del barrio.

Algo que nos extraño mucho fue que mientras estábamos trabajando (pintando y lijando), la gente del barrio se acercaba a nosotros y nos traían agua y nos hablaban de ellos y de lo bien que les parecía que estuviésemos arreglando la plaza.

El jueves por la mañana, un grupo se fue a repartir panfletos alrededor del barrio porque al día siguiente íbamos a  realizar una serie de juegos en la plaza. Mientras los repartían vieron como los niños jugaban en el barro o en los patios de sus casas que también estaban embarrados. Un pibe que les acompañaba entraba en la casa y les daba el panfleto y les informaba. Los que fueron a repartir por el barrio, nos contaron la realidad a los que nos quedamos en la casa. Nos quedamos muy intrigados y a la vez algo tristes por las situaciones que nos comentaron nuestros compañeros.

Al día siguientes pudimos comprobar alguno de los espacios que nos describieron, fue una tarde bastante productiva y fructífera. Es decir, fue productivo porque conocimos más situaciones y pudimos hacer que ellos se evadiesen de sus situaciones, eramos iguales todos y jugábamos al mismo nivel no hubo en ningún momento ese sentimiento de superioridad que esperaba tener o sentir.  Y fue fructifera porque de esa tarde pudimos sacar muchas reflexiones y cuestiones y a todos se nos quedó algo marcado.

Ya para terminar, decir que esta experiencia esta siendo muy enriquecedora con solo dos semanas de estancia aquí; estoy seguro de que todo lo vivido no llega al 10% de lo que nos queda.

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