Chapter_4 ” Celebramos nuestra estancia”

Hoy 9 de agosto, ya llevamos 6 días conviviendo y ayudando en este voluntariado tan maravilloso que nos ha tocado vivir.

En resumen, no olvidaremos jamás el banquete que nos prepararon las niñas la noche de 5 para darnos la bienvenida. La cena comenzó con un majestuoso plato de arroz y pollo que nos metimos entre pecho y espalda con la intención de saciar ese hambre que nos corroía, debido al trabajo realizado a lo largo del día. Acto seguido, las chicas nos deleitaron con un baile de muy típico del país, el cual nos recordaba a muchos de nosotros a unas sevillanas con un toque oriental. Para finalizar la velada y después del admirable baile pasamos un grandioso rato jugando a las cartas y enseñándoles típicos juegos como el “ninja”, y algún que otro baile reguetonero. Creyéndonos ya como si fuéramos sus hermanos mayores, les dimos las buenas noches con la intención de verlas de nuevo al día siguiente. Cuando volvimos a nuestra humilde residencia y antes de irnos a dormir por el cansancio jugamos unas partidas a grandiosos juegos como el MUS y como no, el Pueblo Duerme.

A la mañana siguiente, tras el típico y necesario café matutino, nos pusimos manos a la obra y fuimos a echar una mano a nuestro querido amigo Ñe. La mañana se nos hizo muy amena entre el pico, la pala, un par de cigarrillos y como no: risas y diversión; tal y como dijo Thomas Jefferson ” el trabajo agusto, no cansa jamas”. Ya despues de comer, tras habernos echado una buena siesta, volvimos a rematar los que nos quedaba por terminar de la mañana.

Para cenar tuvimos la suerte de compartir mesa con las niñas del colegio. Comenzando,  como siempre, con la oración pasamos un buen rato comiendo, jugando a las cartas y viendo como algunas pocas terminaban los deberes. Para terminar el día el Hermano Víctor nos invitó a ver un documental en la sala de ordenadores acerca de su historia y la del colegio. Es admirable ver como la vida de una persona con un cierto punto de compromiso y amor al prójimo, es capaz de salvar y ayudar a tantas otras.

Deseando que esto no se acabe nunca. Mañana mas…

Luis Sola

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