Tailandia 2018 Chapter IV LEGEND BROTHER “VITA”

Cada día que pasa nos asombramos más al conocer todo lo que rodea al Hermano Víctor. Estamos acostumbrados a ensalzar y a idolatrar a deportistas, actores,… pero desde luego, si tenemos que definir al Hermano Víctor, la palabra que mejor le podría definir es LEYENDA.

Para nosotros el Brother Víctor o el  Brother “Vita” como le llaman aquí es un auténtico ídolo. Cada vez que nos cuenta una de sus viejas historias como él dice, nos quedamos boquiabiertos de ver todo lo que ha conseguido y todo lo que ha hecho. Y después de todo lo que ha cargado en sus espaldas sigue teniendo la misma fuerza que de joven.

Es impresionante como están en todos lados, siempre está donde se le necesita. Puede estar cogiendo una pala y cargando arena, conduciendo para recoger la colada, yendo a los poblados a dar a las familias más necesitadas leche y arroz, dando clase a los niños en la Salle, jugando con los niños y niñas del centro, acudiendo a misa, cementando la carretera, preparando clases extras para las niñas del blue sky home… sin olvidar sus dotes de guía turístico.

En definitiva, no hay nadie que pueda seguir su ritmo. Es un auténtico CRACK!! Nos sentimos muy afortunados de poder convivir con él y aprender tantas cosas junto a él.

 

 

Tailandia 2018 Chapter III

Nuestro proyecto había comenzado y era el momento de organizarse y aprovechar al máximo nuestra estancia aquí. Nos organizamos en dos grupos; Unos debíamos allanar una parte del camino y el resto ayudarían a comenzar a cementar otra parte. Han sido unos días muy intensos y de mucho cansancio físico que sin duda está mereciendo la pena. No solo estamos colaborando a mejorar el acceso a ciertos lugares en la escuela y echar una mano a los trabajadores que ya tienen aquí para hacer este trabajo, sin duda nos está beneficiando al grupo para estar más unido, trabajar en equipo y conocernos más.

 

 

Pero no solo hemos trabajado en la carretera, (y menos mal porque acabamos con cemento hasta en las pestañas…), también nos ha dado tiempo a visitar la escuela de bambú. El hermano Víctor nos enseñó las instalaciones y nos contó todos los problemas con los que se había encontrado desde que decidió montar la escuela. El principal problema con el que se encontró es que geográficamente está situada en un lugar conflictivo. Los alumnos de la escuela de Bambú son principalmente niños y niñas birmanos cuyos padres trabajan en las fábricas de caucho. Hemos podido pasar una mañana con ellos, haciendo varios talleres y jugando con ellos.

 

Además de la escuela de bambú hemos tenido la suerte de poder acercarnos  a un pueblo “Mon”, perteneciente a Birmania. Allí tuvimos la oportunidad de conocer a algunas familias y su realidad. Al volver a la escuela el hermano nos invitó a la clase nocturna que cada sábado noche imparte a las niñas de Blue Sky que se alojan permanentemente en la escuela. Tuvimos la oportunidad de presentarnos a ellas y pasar un rato junto a ellas en la sala de ordenadores. Así  como pasar un rato en sus clases intercambiando nuestros idiomas, juegos y bailes. Han sido siete días muy intensos, pero aún nos quedan fuerzas para continuar con esta aventura.

 

Tailandia 2018 Chapter II

En nuestra primera toma de contacto con el país, tuvimos la oportunidad de conocer las instalaciones de La Salle Bangkok, saludar a los alumnos y pasar algo de tiempo conociendo a los hermanos Joseph, Paco y John. El hermano Joseph fue el que nos condujo seis horas hasta nuestro destino final: La Salle Sanghklaburi donde nos esperaba el Hermano Víctor para darnos la bienvenida y enseñarnos donde nos íbamos a alojar.

Al ser fin de semana los primeros días aprovechamos para conocer un poco los alrededores de la escuela, aprender algo sobre su cultura, costumbres y templos. Visitamos lugares como El puente de la amistad, las tres pagodas, la zona de la frontera de  Myanmar y algunos mercadillos típicos de la zona. Tras el fin de semana de toma de contacto llegaba lo bueno.

 

Tailandia 2018 Chapter I

Perdonad la espera,…pero al fin podemos ponernos al día con este cuaderno de aventura y tratar de plasmar por escrito, aunque muy difícil, las experiencias que hasta ahora el equipo de Tailandia hemos vivido.

Para romper un poquito el hielo, me ha tocado  hacer esta primera entrada. Mi nombre es Teresa y el resto de la  “crew” ya había viajado antes a la India junto con mi compañero Iñaki, por lo que conocían lo que era la experiencia de ser voluntario internacional. Su entusiasmo y las ganas de formar parte del proyecto de Tailandia fue lo que me termino de animar para unirme a ellos en esta aventura. En total somos 9 voluntarios: Iñaki, Meri, Elena, Nuria, Blanca, Alejandra, Sara, Martin y yo.

El primer día estábamos en general un poco desorientados, desde Madrid nos esperaban 7horas de vuelo hasta Dubai, escala, y otras siete horas de vuelo hasta Bangkok donde nos vendría a recoger el hermano John. Lejos de aburrirnos durante el viaje, aprovechamos para compartir ideas, actividades, ponernos de acuerdo para realizar diferentes talleres, aportar información cada uno sobre lo que sabíamos de Tailandia…etc. También hubo tiempo para bromas y anécdotas del último viaje…y casi sin darnos cuenta estábamos en Bangkok.

 

 

Salam!

Tras ocho horas y dos vuelos, el 16 de julio llegamos al aeropuerto internacional de Dire Dawa donde el Br. Kassaye nos estaba esperando con la furgoneta para llevarnos al Bisrate Gabriel School, nuestra casa durante las próximas cuatro semanas. Los Hermanos nos recibieron con una deliciosa comida que fue muy bien recibida tras el largo viaje.

Ese mismo día por la tarde, el Br. Sam nos llevó al hogar de las Misioneras de la Caridad con las que los Hermanos colaboran habitualmente. Allí llegan niños, mujeres y hombres con diferentes realidades y las Sisters les ofrecen su acogida. Por primera vez pudimos ver los grandes contrastes con los que nos encontraremos durante nuestra estancia aquí.

Los siguientes días los dedicamos a conocer las instalaciones del colegio y al profesorado. Nuestra labor aquí va a ser muy variada. Por las mañanas participaremos en las clases de inglés y colaboraremos con los profesores. También nos encargaremos de ordenar y clasificar los libros de la biblioteca de Secundaria para que sea más funcional y accesible para los estudiantes. Por las tardes nos encargaremos de hacer actividades experimentales en el laboratorio con un grupo de alumnos del colegio y realizaremos talleres con los niños. Además, dos días a la semana iremos al Hogar de las Sisters para colaborar con ellas en la escuela de verano que realizan con los niños de la calle. Casualmente allí nos hemos encontrado con un grupo de 19 voluntarios españoles que han venido a colaborar con ellas.

Los Hermanos nos han acogido como una parte más de su Comunidad, compartiendo con nosotros buenos momentos (partidas de cartas, visita a familias,…) y muchas tertulias que nos han enriquecido y nos han permitido conocer más acerca de la realidad social del país.

En el poco tiempo que llevamos aquí, las muestras de cariño y aprecio que estamos recibiendo nos hacen sentirnos como en casa. Poco a poco vamos estableciendo un vínculo con los niños, aprendiendo sus nombres y algunas palabras en amárico, algo nada fácil para nuestros oídos.

En los próximos días os iremos contando más sobre nuestras vivencias y nuestro progreso con el amárico.

Comienza la segunda semana

Llega de nuevo el lunes y con energía nos disponemos a afrontar otro día de trabajo; adelantamos las paredes del famoso gallinero y despejamos los alrededores de plantas para cultivar cacahuete y millo.
Después de haber cargado bloques, carretillas repletas de cemento y cubos de agua durante una semana entera perdemos la noción del tiempo. El cansancio se hace notar a cada paso, pero al trabajar codo con codo con nuestros compañeros la ilusión vuelve a correr por nuestras venas entre canciones, bailes y conversaciones en un francés chapurreado. A medida que levantamos las paredes del gallinero el proyecto cobra sentido, ya que vemos cómo nuestro esfuerzo va dando sus frutos. Tras la dura jornada, nos alegró la visita de una costurera a la que volvimos loca entre tantos modelos y telas típicas africanas. Y como cualquier otro lunes, pasamos gran parte de la tarde disfrutando de un partido de fútbol entre cameruneses y españoles.

El martes fue un día muy especial, después de trabajar durante todo el día, llegó una esperadísima excursión la cual se juntó con el cumpleaños de Diana. Y, ¿qué mejor regalo que el poder disfrutar de unas vistas maravillosas en “La roca”? Y… aunque parezca mentira eso no fue lo mejor del día, ya que al volver a casa nos esperaban bandejas repletas de unos buñuelos que supieron a gloria acompañados de una tarta riquísima, hecha con mucho amor por la hermana de Coco.

Nos despertábamos a mitad de semana con un gran cansancio acumulado, aunque nos llevamos una gran sorpresa al escuchar la fuerte lluvia que caía, puesto que eso significaba que esa mañana no trabajaríamos. En lugar de ello pasamos tiempo con los chicos de la casa, jugando a las cartas, escuchando música o hablando. Pero esta felicidad no duraría mucho, puesto que después de comer el tiempo había cambiado y no quedó otra que ponerse manos a la obra. Tras la oración y la cena, nos reunimos en el porche para hablar y expresar las experiencias vividas en nuestra estancia aquí, lo que acabó entre lágrimas y muchos sentimientos encontrados, ya que nos dimos cuenta de lo afortunados que somos por estar aquí y el poco tiempo que queda para marcharnos de vuelta a Tenerife.

El jueves, tras otra larga jornada de trabajo, nos fuimos a visitar la escuela de arte “Nina”, donde pudimos apreciar las diferentes obras hechas por alumnos africanos de la misma. Y… ¿qué mejor forma de acabar el día que viendo una peli en familia?

El esperado viernes llegaba con gran ilusión en el que nos encontrábamos muy motivados puesto que esa noche, tal y como cada viernes, había fiesta y que, tras horas y horas bailando… caímos rendidos en la cama dispuestos a afrontar el gran sábado que se nos presentaba.

Madrugábamos dispuestos a limpiar la casa, como solemos hacer cada sábado y tras cumplir con nuestras tareas nos fuimos a visitar Ebogó, el segundo río más grande de Camerún, en el que nos relajamos respirando naturaleza pura de una forma bastante divertida, disfrutando de un paseo en canoa.
El domingo, aunque no trabajamos en la obra, fue un día bastante duro, puesto que con él llegaba la preparación de diversos platos típicos para celebrar el “día de España”, así como actividades y juegos para pasar un buen rato todos juntos.
A por una nueva semana. Somos Proyde.

PINTANDO FUERTE

El pasado martes comenzamos nuestra aventura hacia Benín. Un país desconocido para nosotras hasta el momento. A nuestra llegada el H. Paco nos esperaba con mucha ilusión y un colorido traje típico beninés.

En el viaje de Cotonou, ciudad en la que aterrizamos, a Bohicon, no podíamos retirar la mirada de aquello que nos íbamos encontrando en el camino. Tras casi tres horas de viaje el H. Marius, H. Gil nos acogieron dispuestos a compartir esta gran experiencia que comenzaba.

En primer lugar, visitamos la escuela secundaria situada junto a la comunidad de hermanos de la Salle y un centro de oficio para mujeres en el que trataban el anacardo. A continuación, nos dirigimos a nuestro principal objetivo del proyecto: La Salle International Catholic School. El recorrido al colegio nos permitió tomar contacto con el entorno y sus habitantes. Es una escuela en construcción destinada a alumnos de “Maternelle” (infantil) y “Primaire” (primaria). Está situado en una zona nueva, lo que implica que los residentes de los alrededores desconozcan la existencia de dicho centro.

Al día siguiente nos pusimos en marcha realizando labores de pintura de la tapia de la fachada del colegio con la ayuda de Clemente, nuestro maestro pintor. La visita de las hermanas Guadalupanas desde Akassato a la comunidad fue auténtico regalo ya que pudimos compartir con ellas nuestras ganas e ilusión.

Por las tardes nos dedicamos por completo al acercamiento de los niños, conociendo sus familias, costumbres y realidades. Para ello, desempeñamos divertidos talleres y juegos en las instalaciones del colegio. Como hemos mencionado, se trata de una nueva escuela y, poco a poco, vamos ganando la confianza de pequeños y mayores. Como os podéis imaginar, esto supone un gran reto no solo a nivel lingüístico sino también cultural. Sin embargo, no todo es dificultad, en ello encontramos un enriquecimiento personal que invade nuestros corazones.

En nuestra primera semana hemos tenido la suerte de acompañar al Hermano Paco en la celebración de su cumpleaños. El ambiente de fiesta ha inundado la comunidad y los hermanos/as nos han hecho participes de sus bailes y tradiciones.

La semana culminó con la vista al museo histórico de Abomey y al dispensario de las Hermanas de la Asunción. Junto a esto, la visita al mercado y la misa del domingo nos permitió acercarnos aún más a las costumbres y a la cultura del lugar.

¡Nos vemos la siguiente semana! Au revoir!

 

Descubriendo Akassato

Buenas tardes a todos, somos los voluntarios del proyecto Akassato-Benín ( Paula, Sara, Borja, Andres, Arantxa, Alberto). Llevamos una semana en África, aunque parece que llevamos más tiempo.

Los días aquí son intensos pero bonitos y el grupo se ha adaptado al estilo de vida del país muy rápido.

Tras un día de viaje, el lunes 16 de junio poníamos pie en el aeropuerto de Cotonou, donde el hermano Rodri nos esperaba a las 5 am. Partimos hacia la comunidad, llenos de ilusión y mucha incertidumbre.

El lunes amaneció tranquilo, nos enseñaron el cole y tuvimos la primera toma de contacto con la realidad de Akassato. La gente aquí es muy hospitalaria y atenta. Nuestra labor consiste en pintar los muros del colegio por la mañana y por la tarde actividades y juegos con los alumnos/as del cole.

Es increíble el cariño y alegria que nos dan. Nos hacen sentir muy queridos y en la comunidad estamos como en “casa”. Además hemos tenido mucha suerte de haber conocido a nuestro “amigo” Edmundo, profe de español de La Salle. Nos apoya en todas las actividades y nos ayuda a comprender la realidad que viven aquí y el gran trabajo que realizan cada día.

En esta primera semana, hemos estado muy compenetrados como grupo y esto ayuda a que la convivencia en la comunidad, en el cole y con los niños sea muy positiva. De la misma manera, nos sentimos muy afortunados al darnos cuenta de lo mucho que recibimos unos de otros y lo bueno que aportamos cada uno.

No obstante, no todo es trabajo; también tenemos tiempo de ocio en el que aprovechamos para conocer más profundamente la cultura de Benín y entender sus costumbres y formas de vida.

El fin de semana hemos visitado Ouidah gracias a Edmundo y al hermano Rodrigo que nos acompañaron. Vimos la catedral y el templo de vudú; donde nos hicimos fotos con unas serpientes muy amigables.  Más tarde fuimos a la playa y finalizamos la visita en la puerta de No Retorno, donde los esclavos partían hacia América.

Para concluir la semana, hemos compartido juntos la misa y algunos momentos de intercambio cultural: trajes africanos y paella unidos por el cumpleaños del hermano Dennis. Juntos hemos disfrutado de un bonito día.

Deseando contaros las próximas aventuras!!

Aterrizando en la India!

7.30 am. Terminal 1 del aeropuerto de Barajas. Últimos abrazos, y alguna que otra lagrimilla de despedida. Cargados de ilusión emprendemos una experiencia que seguro marcará nuestras vidas, aunque aún no nos hacemos a la idea de todo lo que nos espera.

Tras 24 horas de vuelos, pasando por Abu Dhabi y Mumbai, llegamos al fin a nuestro primer destino: Calcuta. Allí nos esperaba Pushpa, una de las hermanas de la congregación que nos acogería esos días. Con los collares de flores de bienvenida y montados en taxi, tuvimos nuestro primer contacto con el caos tan particular y difícil de describir de esta ciudad: colores, olores, pitidos, sonrisas, miradas… Al final de estos días encontramos algo de sentido en medio de este caótico desorden.

Pushpa nos mostró la gran obra de la madre Teresa de Calcuta. Visitamos varios de los centros que esta influyente mujer inició: orfanatos y residencias de enfermos y ancianos. En definitiva, centros de cuidado de los marginados y más desfavorecidos de la sociedad india. Nos sentimos muy impactados e incluso impotentes ante esta situación. Sin embargo, también nos llevamos un buen sabor de boca al ver la labor del inmenso número de jóvenes voluntarios de todas partes del mundo, a los que desde este momento admiramos profundamente. Ellos son luz dentro de esta oscura realidad.

La hermana también nos concedió la oportunidad de visitar algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad: el memorial de la Reina Victoria, la catedral de St. Paul, varios templos jainistas… En todos ellos, nos sorprendió ver cómo nuestro color de piel les llamaba tanto la atención, hasta el punto de pedirnos algún que otro selfie.

Cuando nos estábamos empezando a acostumbrar a todo esto, nos tocó dejar atrás Calcuta para empezar nuestro verdadero cometido en la India aunque pasando primero por Madurai. Allí nos dió la bienvenida el hermano Reagan, quien, al ritmo de Shakira, nos condujo hasta Nagapattinam. Aquí se desarrollará nuestro proyecto en las próximas semanas.

! SE ACERCA EL MOMENTO!

Con muchos nervios estamos ya contando las horas para que despegue nuestro avión rumbo a Benín.

Nos presentamos, somos cuatro chicas, tres madrileñas y una granadina. Nos llamamos Elena, Bea, Ana y Lidia. Llevamos tiempo preparándonos para este viaje, sabiendo que va a cambiar nuestras vidas y que las personas que mañana salgan de España volverán completamente cambiadas… Vamos dispuestas a entregarnos con ilusión, servicio y mucho cariño. Pero estamos seguras de que vamos a recibir mucho más de lo que demos.

Vamos a ir a una escuela en construcción en la ciudad de Bohicón, Benín. Nuestra labor va a consistir en aclimatar las instalaciones del colegio para su próxima apertura con tareas de pintura, jardinería, acondicionamiento de las aulas… Por las tardes, estaremos con los niños del poblado disfrutando de talleres de papiroflexia, manualidades, dibujo, etcétera ,  lo cual hemos estado preparando con mucha alegría.

Tenemos la suerte de contar con la ayuda incondicional del Hermano Paco Fallado, con el que hemos estado en contacto desde hace algunos meses preparando nuestro viaje.

Os iremos contando nuestro día a día allí, para acercaros de alguna forma a nuestra experiencia de voluntariado.

Terminamos con el espíritu de Proyde que nos ha llevado a dar este gran paso hacia delante:  Mucha gente pequeña, en muchos lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, pueden CAMBIAR EL MUNDO”

¡Seguimos en contacto!